“Mi etapa de papá es espléndida; procuro estar cerca de Vaita para guiarla, pero sin ser celoso”. A cinco años de haber iniciado un proceso para superar el alcoholismo, Roberto Sosa, de 48, se encuentra más unido que nunca a su familia. Hace unos días, acudió a la obra de teatro La casa de Bernarda Alba, en la que su mamá, Evangelina Martínez, participa, y ahí nos contó cómo va su lucha contra su adicción, de sus proyectos y de su hija Vaita, quien aunque lleva el talento en la sangre, decidió romper con la tradición familiar y no dedicarse a la actuación.
-Roberto, como siempre, apoyando a tu mamá...
“Sí, siempre que hace teatro, mis hermanas, sus nietos y yo estamos apoyándola. Yo, hoy tenía la presentación a los…
