Uno pensaría que la vida de un comediante se trata de puras risas, pero muchas veces esas risas esconden tragos muy amargos, como los que Javier Carranza, de 42 años, ha tenido que atravesar, por ejemplo, la muerte de su padre cuando tan sólo era un niño, o los dos años que vivió sumergido en las drogas. Sin embargo, luego de haber tocado fondo emocionalmente, El Costeño, como es mejor conocido, hoy vive la mejor etapa de su vida como papá soltero de sus dos hijos: Ireri, de 16, y Ricardo, de 20.
“Fui adicto al alcohol y a la cocaína, pero mi adicción a una persona fue lo más difícil de superar” “FUIMOS 8 HIJOS, AUNQUE SÓLO 5 SOBREVIVIMOS; MI MAMÁ ERA AMA DE CASA Y MI PAPÁ VENTRÍLOCUO, PERO MURIÓ…
