Y Jaime nos dijo: “No hay impedimento para nada, pues pese a mi situación, quiero seguir trabajando” “Yo estudié teatro infantil y era algo increíble, pues me veían muchas personas y además me pagaban”, nos contó Ana. El teatro, la radio y la poesía, siempre han sido la fuente de vida de la familia Garza, en particular de Jaime y Ana Silvia, de 63 y 66 años, respectivamente, quienes después de estar algún tiempo distanciados para buscar su camino profesional, el destino los sorprendió y se encargó de unirlos otra vez. Este encuentro se dio a raíz de que Jaime le pidió ayuda a Ana cuando le amputaron su pierna derecha, y se volvió un momento emotivo cuando ella, sin pensarlo, dejó a un lado su tranquila vida en…
