“Siempre le digo a mi hija: ‘siéntete orgullosa de mí, que no tuve que acostarme con nadie para tener algo’”
Dueña de una voz privilegiada, la cantante y actriz Dulce ha consolidado una de las carreras más envidiables del medio artístico, pero detrás de su éxito, se esconde una historia de sacrificios y tropiezos personales, que se ha guardado por muchos años. Bertha Elisa Noeggerath Cárdenas, nombre real de la artista, de 61 años, nos abrió las puertas de su casa, ubicada al sur de la Ciudad de México, para hablarnos de su paso por la música, sus grandes amistades; los hombres que la han conquistado, y del gran amor de su vida, su hija Romina, por quien se retiró de los escenarios, para verla crecer.
-Dulce, gracias por recibirnos…
