Erik es socio fundador, mientras que Andrea, con quien lleva casado 17 años, sólo lo acompaña a ejercitar. “Es un servicio único en México, inspirado en técnicas militares”, nos platicó El cantante, productor y empresario Erik Rubín, de 46, inició el año con el pie derecho, pues además de que sus médicos le dijeron que no es necesario que se opere el quiste que tiene en el estómago, cumplió uno más de sus sueños: tener su propio gimnasio, llamado Commando Studio. Su esposa, Andrea Legarreta, de 45, estuvo con él en la apertura, y Erik nos contó todos los detalles.
“El entrenamiento combinado hace que el cuerpo luzca espectacular, y con venir tres veces por semana, se ven los resultados”.
“Mi socio ha entrenado a gente como Cristián de…
