¿Un reto? Tal vez. ¿Una aventura? Sí. Pero, sobre todo, ha sido un juego lleno de creatividad y gozo. Style Hunter se cocina como una receta viva: probamos, arriesgamos, ajustamos y, en el proceso, nos divertimos. En esta ocasión nos atrevimos a algo distinto: colocamos a Montserrat Oliver —poderosa y luminosa— en medio del Pacífico mexicano, bajo nubes que viajaron desde Medellín, envuelta por un monomando Moen que, más que objeto, se transforma en escultura. Un delirio digital que hoy es portada. Y sí: el resultado está ahí, hablándoles desde la tapa de nuestro número sies. El agua no cae, el agua elige. Y en esta imagen, fluye con intención. Montserrat, vestida de amarillo sol, se planta como emblema de lo que somos cuando decidimos no resistir, sino dirigir el…
