Los seres humanos somos sociales por naturaleza; tenemos una imperiosa necesidad de relacionarnos. Por eso tu bebé, desde que ha nacido, está intentando contarte cómo se encuentra y qué necesita. Es evidente que aún no puede hacerlo con palabras, pero sí mediante su postura corporal, los estiramientos de brazos y piernas, las muecas de su cara y esos ruiditos que tanto te llaman la atención. «Estas emisiones, además de servirle para informar a su madre de su estado, también son un entrenamiento para que, dentro de un tiempo, pueda pronunciar sus primeras palabras con sentido», dice la psicopedagoga Gema Martí, del Centro Alai, de Madrid (centroalai.es). Pero vayamos por partes; veamos qué te va a ir diciendo tu hijo en su primer semestre.
Primer mes: «Eso es una voz; eso…
