El calcio es la base de nuestro
esqueleto, por eso desde que nacemos necesitamos una ingesta adecuada de este mineral. Cuando el cuerpo no recibe suficiente o no lo metaboliza bien recurre al almacenado en los huesos, lo que provoca que sean más frágiles y se puedan romper con facilidad. La fuente más importante es la leche “un alimento muy nutritivo, ya que además de calcio y vitamina D, es rico en proteínas de alto valor biológico, vitamina A y del grupo B”, explican la Dra. Ángela Trueba, especialista en nutrición, y Elena de la Fuente Hidalgo, Nutricionista, de la Clínica Londres, de Madrid.
Y si me falta calcio...
“Tanto el déficit de este mineral como de vitamina D pueden provocar, en los niños, un retraso en el crecimiento, y…