Cuando fallece una persona es habitual que todo el mundo la colme de lisonjas. Pero sabemos que eso a Mila Ximénez no le hubiera gustado, porque ella ante todo era una abanderada de la verdad y, como siempre decía, “no soportaba a los pelotas”. Así era ella, genio y figura... Por eso, en este número que le hemos dedicado en SEMANA a modo de homenaje, con todo nuestro cariño, hemos querido hacer un repaso por sus luces y sus sombras, sus alegrías y sus penas, su verdad, la verdad... Un recorrido por una vida de lo más intensa, que, sin duda, tuvo sus momentos más felices en los últimos años, en los que logró la estabilidad laboral, económica, personal y familiar.
Ella era un puro torrente de emociones, que lograba…