EL rostro emocionado de Don Juan Car-los, el pasado domingo 2 de junio, ponía de manifiesto que aquel no era un acto rutinario. Se trataba de su despedida de la vida oficial, comunicada a su hijo, Don Felipe, a través de una carta, tras cinco años exactos del anuncio de su abdicación, y tenía un alto componente sentimental.
Con su familia
El Rey emérito, firme defensor de la Fiesta Nacional, quiso que su último acto público fuera una corrida de toros en la plaza de Aranjuez, histórica localidad palaciega de Madrid, en homenaje a su madre, Doña María de las Mercedes, fallecida hace 19 años.
El Rey emérito se mostró visiblemente emocionado en muchos momentos Don Juan Carlos heredó de su madre, Doña María de las Mercedes, su afición taurina,…
