Las judías verdes son una verdura de lo más versátil en la cocina. Se pueden tomar simplemente cocidas o al vapor (aliñadas con un chorrito de aceite extra virgen), salteadas, al horno... Como además, son un alimento muy saludable, podemos enriquecerlas para que estén más presentes en los menús.
● En revueltos. Solas, con gambitas, ajos... Para que el revuelto quede jugoso, hay que controlar el punto de cocción del huevo, que no esté ni muy crudo, ni muy reseco. Para ello, con el fuego medio, removemos con una espátula hasta que ya no quede líquido, pero aún esté jugoso.
● Salteadas. Con jamón serrano es un clásico de lo más resultón y fácil. Después de cocidas y escurridas, doramos ajo, cebolla y, por último, el jamón. Echamos una pizca…
