Conversando con el profesor Declan O’Byrne, rector de la universidad en la que doy clases, el Instituto Universitario Sophia de Loppiano (provincia de Florencia, Italia), decíamos que son necesarias unas reglas generales éticas, por todos aceptadas, para el mundo digital, y más concretamente para la inteligencia artificial, que ya está en boca de todos, aunque son pocos los que saben de qué va. En Estados Unidos el asunto es crucial, mientras que en China, la otra potencia digital, lo es un poco menos. Europa es sensible al tema, más por el pensamiento que por la tecnología.
Todo ello referido no solo al ámbito de la ingeniería (algoritmos y software que tanta potencia y poder han adquirido) sino también al terreno económico, donde las grandes empresas digitales, por ser transnacionales, logran…
