Otro elemento que GTA III cultivó con esmero fue el de los trucos que se activaban con combinaciones de botones y que generaban alteraciones de lo más variopintas. Por ejemplo, se podía hacer que los peatones se liaran a guantazos entre ellos o generar un tanque, ya que conseguirlo "limpiamente" era una tarea peliaguda que requería alcanzar las seis estrellas de búsqueda policial y, luego, sobrevivir al ejército. Pero, sin duda, el truco más recordado es el de tener todas las armas. Pulsando R2, R2, L1, R2, izquierda, abajo, derecha, arriba, izquierda, abajo, derecha y arriba, te sentías el amo del cotarro: ieras prácticamente invencible!…
