Tamara tiene dos millones de seguidores en Instagram, una familia virtual–como ella los llama–que lleva años siguiendo con mucho cariño todos sus pasos. A mediados de octubre, sin embargo, la empresaria dejó de publicar contenido. “Lo siento, necesito parar”, explicó. Las especulaciones, entonces, empezaron a surgir. ¿Crisis con Ezequiel? ¿Algún problema de salud?
Tras doce días de silencio, Tamara por fin regresó a su Instagram con un vídeo donde explicaba en primera persona qué le está sucediendo, un testimonio honesto, valiente y muy necesario, sobre todo en una época donde la salud mental sigue siendo tabú. “No sé ni yo lo que me pasa, aunque ahora todo empieza a cobrar sentido. Yo misma me he enfadado muchas veces: ‘Tamara, joder, tienes todo para ser feliz. Amigos, familia, dinero… ¿De qué…