Está comprobado que la práctica deportiva tiene innumerables beneficios: cuida nuestra salud física (mejora la circulación, fortalece el corazón, se oxigena mejor el cerebro…) y mental (mejora la atención, la memoria o el lenguaje).
Y nos mantiene en forma.
Por otra parte, aumenta la autoestima y a los más jóvenes les ayuda en su rendimiento académico gracias a su poder desestresante y motivador, que sirve como refuerzo positivo, fomenta el respeto, la cooperación y la tolerancia.
Pero, además, cuando los padres practican deporte con sus hijos se establece un vínculo muy enriquecedor para ambos. Pero, ojo, haz deporte con tu hijo como un compañero, no como un entrenador exigente que termine por quemarle.
CHRIS HEMSWORTH
El marido de Elsa Pataky, ‘Thor’, es uno de los papás más ‘fit’ que conocemos.…