La actriz asturiana, radiante a sus 43 años, está orgullosísima de su hija, Lucía, quien aún no le ha presentado al piloto. Se huele el por qué: “Yo creo que no se atreve”.
¿Con qué edad empezaste a cuidarte la cara?
Empecé con el contorno de ojos este año. Empiezas cuando te miras en el espejo y dices: “Ostras, qué mayor estoy”..
¿Nunca has sido coqueta?
Cuando me visten y me pintan, si no, soy cero presumida.
¿Te haces muchos tratamientos?
Sí, ahora sí. Me hago tratamientos, cuido la alimentación…
¿Te preocupa el paso del tiempo?
No porque, sinceramente, me está sentando muy bien. Tanto a nivel emocional como físico. Me veo y digo: “Estoy buena”. Las arrugas me gustan, menos las de la frente.
Bótox y operaciones estéticas, ¿sí…
