El comentario puede sonar maligno, pero ya podrían aprender Penélope Cruz y Javier Bardem del desparpajo que tiene Antonio Banderas. Divertido, cercano y muy profesional. El actor viajó hasta Los Ángeles para presentar Genius: Picasso, la serie que rodó el pasado otoño para National Greographic.
Junto a él, su novia Nicole Kimpel, su gran apoyo desde hace ya cuatro años. “Me ofrecieron este personaje cuando tenía 20 y 30 años, pero siempre dije no. Lo admiro demasiado. Era mi ídolo desde que era un niño”, declaró emocionado después del pase.
La premiere le impidió estar en el Festival de Cine de Málaga, una cita que suele marcar en su calendario. Él, hombre práctico donde los haya, aprovechó el viaje para cenar después con su ex, Melanie Griffith, y su hija…
