Paz Padilla se merece algún respiro, y qué mejor lugar para descansar que su Cádiz y, sobre todo, en compañía de su marido, Antonio Juan Vidal, y la ‘tercera’ en discordia, su perrita, Martina, que no paró de intentar llamar su atención.
Durante la jornada playera, Paz mimó y posó para su marido como una top. Y es que Padilla está rica rica, y no sólo por la figura que se gasta a sus 47 años también porque, si sus negocios de hostelería triunfan, esta empresaria acaba en el Ibex: acaba de inaugurar en Zahara de los Atunes el chiringuito Trompeta Beach, que ha abierto con su hermano Luis, su “ojito derecho”. Tiene además una taberna en Madrid y un hotel en Gerona.
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