En unas memorias publicadas por la revista Semana, Amador Mohedano, hermano y manager hasta su muerte de la gran Rocío Jurado, desvela episodios familiares hasta ahora no confirmados, desengaños y sentimientos hacia su sobrina Rocío y el novio de ésta, Fidel, que, según él, se interpusieron entre él y la artista cuando ésta ya estaba enferma.
Amador recuerda ahora que la gala que su hermana dio en la Navidad de 2005, meses antes de su fallecimiento por un cáncer de páncreas, la organizó Fidel Albiac sin su conocimiento, aun cuando él, como representante de Rocío ya lo había pensado y planeado. Ante su enfado, y anuncio de que dejaba los asuntos de su hermana, ésta, según él, se postró de rodillas ante él y le imploró que no se fuera.…
