Para entender la crisis de los 30 años tenemos que pensar primero en los 20 años. Digamos que para hacer un recorrido rápido a dicha edad nos encontramos frente a un nuevo mundo, posibilidades tanto laborales, sexuales, sociales, etc. Es la época donde se estudia, se divierte, se tiene novios/as, se sueña con el futuro, se piensa en las aspiraciones y digamos que se espera a que se concrete el ideal del yo, es decir, que se haga realidad todo aquello para lo que “estoy destinado”.
Pero también es una etapa de la vida donde no hay prisas. Al menos desde el “acting” pero si desde el deseo. Podemos decir que la frase sería: “Queda tiempo y todo llegará”, y para colmo todos se empeñan en decirnos que “somos jóvenes”.…