1 Identificar las fuentes del estrés, detectando de dónde proviene:
• Si los motivos son ambientales: clima, ruido, polución, etc.
• Si los motivos son sociales tales como: fechas límites, problemas económicos, discusiones perdidas, duelos, etc.
• Si los motivos son psicológicos: crisis vitales, adolescencia, menopausia, enfermedades, problemas con la alimentación, con el sueño o la respuesta emocional o cualquiera de los estresores antes mencionados que pueden generar síntomas psicológicos como tensión muscular, ansiedad, etc.
2 Anticipar posibles motivos y enfrentarlos con calma.
3 Aprender ejercicios de respiración y relajación por grupos musculares para aliviar la tensión corporal.
4 La visualización es una técnica muy efectiva para manejar el estrés, aliviar dolores crónicos y reducir la ansiedad.
5 Reconocer cómo los pensamientos condicionan los sentimientos y la conducta. Así como…