Para alojar esta alma y con los mismos valores, el estudio Egue y Seta diseña este espacio sugerente, etéreo y sensual que acaba por convertirse en un tratamiento de wellness por sí mismo. Una atmósfera de tenues luces, texturas amables y curvas sinuosas que acaba contribuyendo a la experiencia global de belleza y reflejando la pureza del alma.
Al entrar en este nuevo concepto de spa capilar, la vista se dirige hacia arriba, para admirar una media bóveda traslúcida y retroiluminada que se completa tras su propio reflejo. Bajo ella, una sala diagnóstica, de espera y recepción que funciona, a la vez, como escaparate profundo y habitado, sobre un pavimento cerámico efecto madera, entre arcadas revestidas en espejo y pespunteado por un conjunto de muebles hechos a medida y de…