El instrumento musical innato, natural por excelencia es, sin duda, la voz humana. Seguramente ante la necesidad de comunicarse, en un principio el hombre primitivo utilizó objetos como huesos y troncos de árbol así como su propio cuerpo para percutirlo y producir sonidos --ruidos--, y quizá identificó que los generados por su voz, probables y diferentes sonidos guturales, comunicaban o llamaban la atención también de manera distinta correspondiendo, precisamente, a la necesidad de comunicación que aunque elemental, llevaban un peso más o menos determinado en la intencionalidad de su emisión.
Es posible sospechar también, entonces, el origen de primeros códigos diferenciados de comunicación en donde la voz humana, tal vez al paralelo con la aparición de los primeros indicios del lenguaje, propició en algún momento la gestación de un sentido…