Desde el prólogo, Don Reynaldo (Gerardo Trejoluna) va de cacería, Alejandra Márquez Abella expone la impostura con la que se sostiene la figura de este jerarca que ha perdido la puntería, se esmera en cuidarse la piel, y se apropia del trofeo que Rosa (Paloma Petra), la sirvienta, gana para él; el desarrollo del drama desmantela, paso a paso, todo el tablado. El norte sobre el vacío (México, 2022), título basado en un versículo del Libro de Job, acumula diferentes lecturas, más allá del cuestionamiento evidente sobre el patriarcado que refuerza su participación en la Berlinale de este año, asociada a un cine político y declaratorio.
Por fortuna, esta historia que desarticula la institución patriarcal va más allá de una simple tesis feminista; sí, Rosa es un personaje femenino asociado…