POLÍTICA CIUDAD VICTORIA, TAMPS.– Desde 1992, cuando ganó la elección Manuel Cavazos Lerma, del PRI, hasta 2022, con Américo Villarreal, de Morena, la entidad ha estado bajo el velo de una funesta correlación entre las administraciones estatales y el narcotráfico.
Con Cavazos se inició una seguidilla de mandatarios priistas vinculados con la delincuencia organizada. Siguió su delfín Tomás Yarrington, quien a su vez heredó la posición a Eugenio Geño Hernández –los dos están detenidos por narcotráfico–. Egidio Torre, quien buscaba sustituir a Eugenio Hernández, fue asesinado una semana antes de la elección, por lo que asumió la candidatura su hermano Rodolfo, quien resultó un gris mandatario.
Luego tomó el mando el PAN, con Francisco García Cabeza de Vaca, cuyo mandato fue puesto en vilo por denuncias por su supuesta relación…