Ha sido muy afortunado en esta Muestra Internacional de la Cineteca incluir a dos maestros del cine ruso, uno ya consagrado, Konchalovsky (Queridos camaradas, Proceso 2371), y otro, Kirill Serebrenniakov, además innovador maestro de teatro, crítico abierto al régimen autoritario de Putin (defiende los derechos del LGTB, se opuso a la anexión de Crimea en 2014), y ahora se atreve a criticar la invasión en Ucrania; recientemente, en una entrevista en Hamburgo, advirtió del riesgo de boicotear la herencia rusa, eterna, por culpa de un déspota, transitorio.
Al igual que ocurrió con su cinta anterior (Leto, 2017), Serbrenniakov no pudo asistir a la presentación en Cannes de La fiebre de Petrov (Petrov’s in and around the flu; Rusia-Francia, 2021) por hallarse en arresto domiciliario, supuestamente por malversación de fondos. Escribió…
