En su profunda y compleja obra sobre el deseo mimético, René Girard habla de la figura del “chivo expiatorio”. Cuando en una sociedad, resumo, la violencia se generaliza, la misma sociedad, para evitar sucumbir a ella, busca un responsable de esos males, alguien sobre el cual concentrar la violencia. En el momento en que lo encuentra, lo persigue hasta confinarlo, asesinarlo y con su desaparición recuperar cierto orden. A veces, incluso, el “chivo expiatorio” se siente responsable, como Edipo, a quien se culpa de la peste de Tebas por haber cometido asesinato e incesto. Así, dice Girard, las sociedades, desde tiempo inmemorial, han resuelto su caos de manera sacrificial: sobre el asesinato de Remo se fundó el orden de la civilización romana, sobre el de Abel el del cainismo, sobre…