N IZA, FRANCIA.- El 22 de julio de 2011, a las tres y media de la tarde, Anders Behring Breivik, de 40 años, extremista antimusulmán y neonazi, activó el mecanismo de un coche-bomba en una zona céntrica de Oslo, Noruega. El atentado mató a ocho personas.
Dos horas más tarde, disfrazado de policía y armado hasta los dientes, Breivik desembarcó en la isla de Utoya, irrumpió en un campo juvenil y perpetró un asesinato en masa con saldo de 77 muertos y más de 100 heridos que, en su mayoría, eran adolescentes y adultos jóvenes.
El 15 de marzo último, el australiano Brenton Tarrant, de 29 años, atacó con un arma semiautomática dos mezquitas en la ciudad de Christchurch, Nueva Zelanda. Asesinó a 51 personas e hirió a 49 más.…
