El director sirio de origen kurdo y radicado en Alemania, Talal Derki, se hizo pasar por cinefotógrafo de guerra, de convicción islamista, en la familia de un jefe de Al-Nusra, versión de Al’Qaeda en el norte de Siria; el experimento duró no uno ni dos meses, sino dos años y medio, período durante el cual un gesto equivocado habría significado una muerte brutal, para escarmiento de todos.
El tema del documental De padres e hijos (Of Fathers and Sons; Alemania, 2017) no se centra en la aventura del director infiltrado. El eje es el padre, Abu Osama, cofundador del frente, combatiente y limpiador de minas enterradas, y sus ocho hijos, principalmente los dos mayores: Osama, de 13 años, y Ayman de 12, retirados de la escuela para educarlos y adoctrinarlos…