Emilio Lozoya Austin, exdirector general de Petróleos Mexicanos (Pemex), fue el artífice de una trama de corrupción, tráfico de influencias y amenazas para apoderarse de la compañía Evya, que tenía 27 contratos por 10 mil 901 millones de pesos con Pemex, pero, sobre todo, era la administradora de un patio de 14 hectáreas para la fabricación de plataformas petroleras en Dos Bocas, Paraíso, Tabasco, denuncia el fundador de aquella firma, Javier Camargo Salinas.
El empresario petrolero señala que Lozoya lo citó el 12 de mayo de 2014 en la Torre de Pemex para anunciarle que unos inversionistas, entre ellos Fausto Miranda –del despacho SAI Asesores, de Jaime Serra Puche, quien fue secretario de Hacienda en la administración de Ernesto Zedillo– y Ricardo Maldonado, secretario del consejo de administración de Grupo…