Generaciones pleno invierno, a mediados de los noventa, un grupo de bailarines se reúne en una escuela abandonada para ensayar, discutir y festejar, con sangría a discreción, el retiro organizado por la coreógrafa Sofía Boutella; comienzan a patinar cuando descubren que, además de fruta y vino, alguien agregó LSD. Los instintos se desatan, angustia y miedo, de ahí el desenfreno, entonces comienza la verdadera fiesta.
Aunque Dumbo (EU, 2018) entretiene y llega a sorprender por momentos, el conjunto decepciona; con sus alas de gigante (como diría el poeta Baudelaire en “El albatros”), este pequeño elefante, torpe para caminar, está hecho para altos vuelos. Su referente inmediato sería el joven Manos de tijera, ese personaje de Burton (1990) que se convirtió en la imagen por antonomasia del genio incapaz de operar…
