Qué tanto puede asirse el imaginario de un artista, es la primera pregunta al entrar a la casa del pintor Rafael Cauduro.
Su obra, que puede apreciarse abiertamente en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), en el Metro Insurgentes y en el Centro Cultural Los Pinos, es apenas un acercamiento a su impulso vital.
Ubicada en la ciudad de Cuernavaca, Morelos, donde apenas al cruzar la entrada recibe al visitante una obra inspirada en un tzomplanti (que se repite en diversos puntos de la vivienda), la casa de Cauduro hace reflexionar sobre su trabajo, a menudo calificado de hiperrealista, y cuyo término rechaza.
Explica Liliana Pérez Cano, su representante, durante el recorrido-entrevista, pues Cauduro (Ciudad de México, 1950), aunque entero físicamente, es aquejado por una enfermedad sin…