I. Del Fondo
La lengua es un instrumento político, un medio de dominio. Siempre fue compañera del Imperio, puso Antonio de Nebrija en su Gramática castellana, la primera que hubo de una lengua romance. Nebrija se refería a los imperios del hebreo, el griego, el latín –el español aún no era un idioma imperial–. Era 1492: los Reyes Católicos tomaron Granada y, por primera vez, Colón cruzó el Atlántico –el español, ya no el castellano, inició su expansión.
La imprenta llegó a la Nueva España para completar la Conquista. Se imprimieron catecismos, breviarios, vocabularios y gramáticas que permitieran predicar en lenguas; mapas y relaciones geográficas; leyes, botánica, medicina, matemáticas, geometría subterránea; cartillas para instruir a la nobleza indígena en el español y el latín... Las ideas y la ficción no…
