Sobre Freddie Mercury se han destacado mucho sus atributos de voz, frontman (líder de banda) y composición. Es decir, su dimensión musical, sobre todo. Pero ahora es idóneo referirse a la corporal, a propósito del estreno de Bohemian Rhapsody, película biográfica que la destaca.
Las posturas, gestos, movimientos, interacciones con el público y con los otros músicos de Queen, coreografía, indumentaria y objeto conformaron la gama amplia de dimensión corporal del autor de Don’t stop me now.
Lo caracterizó un ancho compás de las piernas, con el que definía la forma de un triángulo en su propio espacio. Arraigado en el escenario, esta postura fuerte y magnética la adoptaba en todos los conciertos y la combinaba con un puño levantado, gesto universal de triunfo y unión.
La usó, por ejemplo,…