La desaparición efectuada por la policía del Defe y, más tarde, presentación de un preparatoriano de 17 años llamado Marco Antonio Sánchez volvió esta semana a traslucir la idea tan genuina-mente fascista que tiene una parte de los opinólogos de guardia. El periódico La Razón, por ejemplo, tituló en su portal la detención ilegal y desaparición forzada del joven: “No estaba muerto, andaba de parranda”. Lo mismo que hizo con los asesinatos políticos de la colonia Narvarte, los de la activista Nadia Vera, el fotorreportero Rubén Espinosa, Yesenia Quiroz y Milé Virginia Martín, cuando insistió en que había prostitución, drogas, y orgías telefónicas. En las redes sociales, algunos políticos y exfuncionarios –como el panista Arne aus den Ruthen–, al ver las fotografías y videos del estudiante Marco Antonio, flaco, golpeado…
