Llegamos a la Región de Atacama durante la tarde, hasta el aeropuerto que queda en Caldera, Copiapó, pero cometí un error garrafal: había dejado mi polerón en la maleta. Si hay una caricatura creada a fuego, es que en el norte hace calor siempre, lo que es mentira ya que, durante las noches, el viento trae una sensación bastante fría. Partir contando esto puede advertir al viajero confiado que, como yo, logra llegar hasta aquí subestimando el clima.
La Región de Atacama es reconocida por un fenómeno natural que realmente enamora: el desierto florido, que es estudiado y apreciado por muchos visitantes. Pero también cuenta con otras maravillas que no pueden quedar afuera, como sus costas, cordilleras, valles y humedales.
Llegué a Caldera, el punto de partida de esta aventura.…
