Mariano Téllez-Girón y Beaufort-Spontin, XII duque de Osuna, no era de Bilbao, pero como si lo fuera. Cuenta la leyenda que, en una cena que dio en San Petersburgo al zar Alejandro II, lanzó al río Neva una vajilla completa de oro macizo. Plato que se ensuciaba, plato que se tiraba por la ventana al río. ¿Lavar? No, lavar no, lavar platos es de feos.
Mariano no era nada feo, pero tampoco muy original.Tirar platos al río, que ya estaba visto, resulta que es una costumbre muy española. El conde de Tendilla ya lo había hecho, varios siglos antes, en Roma. En ese caso, la vajilla era de plata y el ingenio de Tendilla, mayor que el de Osuna, pues había colocado, en secreto, una red sobre el Tíber y…