Os podéis imaginar que sigo en las redes sociales a casi todos los interioristas de cuyo trabajo nos hacemos eco aquí. Y entre cientos de imágenes,siempre me detengo en la que lleva el hashtag #visitadeobra: son fotos de andamios, suelos a medio poner y paredes en crudo esperando el maravilloso revestimiento. Al pie de ellas suele haber un comentario que desvela la gran ilusión y celo con la que trabaja el profesional,implicándose hasta el fondo en esa nube de polvo que, cuando se despeje, será un gran proyecto. Pienso, sobre todo,en el cliente al que va destinado ese empeño,en ti,que nos lees hoy y que seguro has vivido o vas a vivir ese “momento cascote”. Es emocionante. Todo está por llegar y pinta bien. De repente, ese piso oscuro está…
