Sí.Deja que fluya lentamente.Visualiza en tu mente,ahora tranquila,cómo puede ser tu casa si la despojas de objetos que ya no tienen sentido.O si la estás montando,hazte con esas piezas,pocas,que te harán la vida fácil.Es posible y lo he visto.Tengo unos amigos que lo han conseguido;es verdad que ellos no tienen niños –¡lo que podemos llegar a acumular en su nombre!–,pero no es menos cierto que sus amistades se cuentan por cientos. Ellos tienen una casa cerca del mar desde hace muchos años.Ya cuando la compraron,y rehicieron entera,sabían cómo querían que fuera el tiempo pasado en ese patio:fácil,relajado y feliz.Así que buscaron las piezas básicas,todas procedentes de artesanos locales,en madera,mimbre y linos blancos. Construyeron dos habitaciones para la gente con quien les gustaría compartir ese tiempo.Paredes encaladas desnudas.Todo simple,un poco monacal,con…