Los ratones, los suricatos, los patitos, los perritos, los chitas, los elefantes… ¡muchos animales juegan! Y, por supuesto, los niños como tú también. Y si juegas mucho –nos referimos a correr, saltar…–, ¡muy bien!, pues según los expertos, el juego es necesario para:
✓ Un buen desarrollo físico
El jugar fortalece tus habilidades motoras finas; tus sistemas cardiovascular, óseo y muscular, y crea
nuevas conexiones neurológicas en tu cerebro.
✓ Emocional
Porque te diviertes y te pone feliz, además te ayuda a entender y controlar tus emociones; por ejemplo, cuando juegas futbol no golpeas en la cara a quien acaba de meterle un gol a tu equipo, porque los goles son parte del futbol…
✓ Social
Haces amigos nuevos y conservas los que ya tienes; si entras en conflictos, aprendes a resolverlos.
✓ Cognitivo…
