Zdenka Lara, la propietaria de esta vivienda, valora las cosas sencillas de la vida, las maravillas que nos ofrece la naturaleza, la luz, el sol, los paisajes… Y su casa de Moraira, en Alicante, es buena prueba de ello. Aquí se escapa siempre que puede con Pepe, su marido, su hija Ainoa y su perro. “Esta zona nos apasiona. Es familiar y tranquila, pero también tiene muchos planes, ya que hay gente que vive aquí todo el año, y mucha juventud”, aclara Zdenka. “Además, sus playas son de arena fina, encuentras calas de agua de color azul claro y rincones fantásticos donde desconectar y relajarse en familia y con amigos”. Por eso decidieron comprar esta casa tradicional, rodeada de un entorno natural y sereno, con unas vistas espectaculares a la…
