Azulejos blancos y biselados en las paredes, un suelo que evoca las losetas hidráulicas de finales del siglo XIX, armarios con tiradores de porcelana… La primera impresión que produce esta cocina, es la de un ambiente de otra época. Sin embargo, los electrodomésticos —lavadora, lavavajillas, microondas, horno, frigorífico, robot de cocina…— nos sitúan, sin duda, en el siglo XXI. Los muebles en color gris perla, con frentes de cristal que permiten asomarse a su contenido —como en las antiguas alacenas de nuestras abuelas, con baldas rematadas en puntillas—, potencian ese guiño al pasado. Una mirada nostálgica tras la que se esconde una distribución práctica y actual del espacio.
taburetes
Son una buena opción para completar una barra de desayunos, en especial, cuando se ubican en una península. Para facilitar la…
