Según los datos revelados por Science Direct, 68 de cada 100.000 habitantes de esta zona tienen más de 100 años. En concreto, basan su consumo en tubérculos, especialmente batatas, vegetales verdes y amarillos, alimentos a base de soja y plantas medicinales. También se consumen moderadamente alimentos marinos como pescados, mariscos y algas, carnes magras, aderezos y especias medicinales.
En esta dieta japonesa, los lácteos, las nueces, los carbohidratos refinados, los embutidos, numerosas frutas y los frutos secos, así como muchas semillas, no tienen cabida. Igualmente, no se consume carne de res, aves ni productos procesados como salchichas, carnes curadas, beicon o jamón. Sus habitantes tampoco incluyen en sus platos huevos, mantequilla, queso, leche ni yogures, aceites procesados para cocinar ni cereales de desayuno.…