Como en otras de terror, “Ghostwatch” tuvo una base real: el poltergeist de Enfield. Entre agosto de 1977 y 1979, Peggy Hodgson y sus cuatro hijos vivieron fenómenos paranormales de diversa índole en la casa que tenían alquilada en el 284 de Green Street, en Enfield, Inglaterra, siendo dos de las niñas, Margaret, de trece años, y Janet, de once, las principales afectadas.
Objetos que se movían, golpes en las paredes, voces y levitaciones de los niños, lograron llamar la atención de los medios de comunicación y de investigadores, como Maurice Grosse y Guy Lyon Playfair, quienes llevaron el caso directamente (aunque “Expediente Warren: el Caso Enfield” trata de vender que fue el matrimonio Warren los que solucionaron el fenómeno, apenas estuvieron en la casa).
Sin embargo, el Comité de…