Antes de escanearla de pies a cabeza, con voz sedosa e inflexible, mirada glacial y semblante cibernético, Meryl Streep lanza a Anne Hathaway la orden: “Get him on the phone”. Esta última, temblando, se marcha de la oficina articulando a tropezones un torpe: “Uh… o-ok”. Y, a continuación, la frase que se volvería icónica: “That's all”. Emily Blunt, frente a la impericia de Hathaway, toma las riendas de la crisis. Con una mueca en la que se mezclan aplomo y esnobismo, esta responde a la editora en jefe de la ficticia Runway, Miranda Priestly: “I have Patrick”. El peculiar contexto de este diálogo es, por supuesto, ‘The Devil Wears Prada’ (2006), la exitosa cinta de David Frankel, cuyo impacto cultural sigue vigente a casi 20 años de su estreno. Como…
