Poder vivir en esta casa histórica tan emblemática me costó más de tres meses de insistente búsqueda, porque quería algo especial”. No todo el mundo tiene la suerte de conseguir hacer realidad un sueño de estas características y, más aún, al lado de su trabajo. Sólo unos pocos elegidos, entre ellos, la interiorista Verónica Montijano, que lo ha convertido en su pied-à-terre en Madrid. Además, si le sumamos el hecho de que ella misma proyectó la obra y decoración, el resultado no podía ser más satisfactorio. Porque “este apartamento soy yo: una puerta abierta a nuevas ideas, tendencias, reflexiones, preguntas, sueños…”, confiesa.
Retomando la singularidad de la propiedad, se entenderá muy bien al explicar que se trata de la conocida ‘Casa de Tócame Roque’, construida en 1902, en la céntrica…