El conjunto revela una vivienda viva, donde el pasado y el presente dialogan de manera constante. Los muebles clásicos aportan solidez, memoria e historia, mientras que las piezas modernas y el arte contemporáneo inyectan frescura, movimiento y atualidad. Gracias a esta combinación, el piso transciende la idea de un simple espacio habitable para convertirse en una experiencia estética: un lugar que celebra la belleza de los clásicos, pero con todas las comodidades y la funcionalidad que exige la vida contemporánea. Así es esta casa en la que ha colaborado Miren de Múgica, del estudio de interiorismo 2M&S Decoración, y que ha diseñado Raquel Oliva, CEO de Oliva Iluminación y responsable de la promotora RO Design Studioa.
Sus propietarios, de edad avanzada, querían un hogar atemporal, cálido, con una buena distribución…