Buscaba una casa que tuviera amplitud, luz natural y una ubicación privilegiada. Quería una vivienda para reformar, para poder adaptarla a su gusto; un refugio en el que desconectar, inspirarse y disfrutar de su propio espacio. Además, el deseo de estar cerca de su familia influyó en su decisión de establecerse en Cuzco, la zona norte residencial de Madrid.
“Desde el primer momento que vio la casa, con sus 130 m2, le encantó la luz natural y las vistas, además, al ser un piso alto, desde las ventanas del salón y el dormitorio se puede disfrutar de la Torre Europa, así como de otros edificios emblemáticos. Esto fue decisorio”, asegura Eva Maraver, interiorista y diseñadora, autora de la transformación de este piso.
“Creamos un recibidor con amplios armarios y puertas…