Muchas son las mujeres que han marcado un antes y un después en la historia del diseño, no solo firmando iconos imperecederos, sino –sobre todo– proponiendo miradas y prácticas tan brillantes como revolucionarias. Eileen Gray, Charlotte Perriand, Florence Knoll, Lina Bo Bardi, Cini Boeri, Andrée Putman, Bodil Kjær, Zaha Hadid, Nathalie Du Pasquier, Patricia Urquiola, India Mahdavi, Matali Crasset… la lista es larga y rebosa creatividad y talento. Lamentablemente, en muchísimas ocasiones no han tenido la visibilidad alcanzada por sus colegas masculinos, cuyas figuras y obras están en cambio sólidamente instaladas en el imaginario colectivo. Y es que la historia en general, y la del arte en particular, se ha contado hasta hace bien poco en un exclusivo masculino, generando un relato en el que las aportaciones femeninas apenas tenían…
