LOS escándalos de Marius Borg, hijo de la princesa Mette-Marit, no cesan. Tres meses después de ser arrestado (4 de agosto), la situación, lejos de calmarse, ha ido a peor. Las fachadas se están derrumbando en Skaugum, el hogar familiar, al que su primogénito ha llevado una gran crisis para la familia y para la Monarquía. El joven de 27 años está acusado de violencia contra su última novia, Rebecca Helberg —incumplió, además, una orden de alejamiento—, y también de presunto maltrato doméstico contra otras dos exparejas, Juliane Snekkestad y Nora Haukland, que habrían vivido episodios de violencia física y psicológica similares… Pero hay más.
Mette-Marit ha tenido que prohibirle el acceso a la casa señorial de Skau gum, su hogar, mientras, en paralelo, el proceso judicial avanza —Marius se…
